La población del Perú enfrenta una realidad de altos niveles de vulnerabilidad, de acuerdo al Plan Nacional de Gestión de Riesgo de Desastre (PLANAGERD) al 2050. Reconoce como problema público la “alta vulnerabilidad de la población y sus medios de vida ante el riesgo de desastres en el territorio” y señala como sus principales causas la ocupación y uso inadecuado del territorio, la débil comprensión del riesgo de desastres en todas sus dimensiones, la débil gobernanza de la gestión del riesgo de desastres, la debilidad en la incorporación e integración de la gestión del riesgo de desastres en las inversiones públicas y privadas y la falta de eficacia y oportunidad para la respuesta y recuperación.

La población vulnerable es aquella que está expuesta y es susceptible de verse afectada ante la ocurrencia o probabilidad de ocurrencia de un peligro y que no cuenta con la capacidad de resistir, absorber, adaptarse, transformarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficiente.

Medios de vida, conjunto de actividades y estrategias que ponen en marcha los miembros de un hogar para ganarse la vida, esto incluye activos físicos, naturales, humanos, sociales y financieros, también se incluye el empleo del trabajo de los hogares y el uso de otros activos domésticos, de cuyas ganancias se puede vivir.

Algunas condiciones de vulnerabilidad son generales o transversales, es decir se relacionan con todos los peligros, porque están determinadas por los contextos sociales, económicos y ambientales. De manera indicativa se puede señalar los siguientes:

 

Además de estas condiciones generales, también se pueden establecer condiciones de vulnerabilidad relacionado a un peligro en específico, entendiendo por principales aquellos que tienen mayor potencial destructivo y mayor probabilidad de ocurrencia, y para ello se han considerado tres diferentes factores: grado de exposición, la fragilidad y la resiliencia.

La exposición está referida a las decisiones y prácticas que ubican al ser humano y sus medios en la zona de impacto de un peligro. A mayor exposición, mayor vulnerabilidad.

La fragilidad está referida a las condiciones de desventaja o debilidad relativa del ser humano y sus medios de vida frente a un peligro. A mayor fragilidad, mayor vulnerabilidad.

La resiliencia está referida al nivel de asimilación o capacidad de recuperación del ser humano y sus medios de vida frente a la ocurrencia de un evento. A mayor resiliencia, menor vulnerabilidad.

Referencia: Plan Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres 2022 – 2030, Presidencia del Consejo de Ministros (PCM); p. 14. https://dimse.cenepred.gob.pe/simse/cenepred/docs/PLANAGERD_2022_2030.pdf

Deja un comentario